Conchi's profileEl mundo, mi mundoPhotosBlogLists Tools Help

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    April 10

    Sucesiones

    Decisiones, espera, dudas, miedos, incertidumbres,...palabras, solo palabras que adquieren su significado pleno cuando las incluimos en el contexto de nuestra vida. Últimamente las estoy utilizando demasiado, más de lo que me gustaría en el discurrir de mi transcurrir. Cada día es un paso adelante pero no sé muy bien hacia donde, y cada día me doy cuenta que mi paisaje interior se va asolando, el verde desaparece para dejar paso a los ocres más áridos y secos, y el azul del cielo se convierte en oscuro gris de tormenta.
    Hay momentos que quisiera eternos, otros que se desvanecieran en segundos, pero sé de antemano que no es así como funciona. Las cosas se suceden unas a las otras, una ola a otra, el día a la noche,...continuas sucesiones de acontecimientos, sutiles unos, otros quedarán marcados para siempre por una cicatriz donde hoy hay una herida.
    También las palabras se suceden: duda, miedo, incertidumbre,...son sustituidas por:  novedades, expectativas, ilusiones, metas, logros... que también son sólo palabras y también adquieren su significado pleno cuando las incluimos en el contexto de nuestra vida.
    Una de esas palabras: novedades, ha llegado hasta aquí. La decisión tomada me obliga a hacer cambios, unos casi deseados, otros no tanto, y puesto que mi vida va a dar un giro completo en no sé que dirección, he decidido trasladarme.
    A partir de ahora me encontrareis en esta nueva dirección, espero que os guste el cambio, os estaré esperando con cariño.
     
    April 03

    Cortocircuito

    Me paso la vida intentando ser consecuente, controlar y canalizar mis emociones, racionalizar mis pensamientos y comprender mis sensaciones, ser fuerte, aparentar seguridad, transmitir serenidad, inspirar tranquilidad y confianza...ha sido, es una labor ardua y continua que ya sé que no ha terminado ni terminará nunca.
    A veces eso me sobrecarga llegando al punto casi de cortocircuitarme entonces desconecto el circuito, lo dejo en espera y procuro conseguir una inacción cerebral y afectiva bajo mínimos hasta que la tensión baje a niveles normales, creo que se le llama cansancio (¿necesitaré unas vacaciones?).
    Este fin de semana alguien, sin darse cuenta, me invitó a un balneario imaginario para mentes sobrecargadas. Alguien a quien solo conocía por teléfono de una relación puramente comercial se desplazó hasta Vigo para conocerme personalmente, (no, que no es eso,...que no he ligado, de verdad, por lo que, para mí, tiene más valor, si cabe). Me gustó la sensación de que alguien que no me conocía le resultara tan interesante como para que quisiera hacerlo en vivo y en directo. Reconozco que mi ego engordó un poco (bueno, bastante, vale, lo confieso) y más en estos momentos un poco bajos por los que estoy atravesando, pasamos una tarde-noche-madrugada muy agradable, hablando mucho, comiendo mucho y riendo mucho, o sea, una cura de inconsciencia momentánea que me ha venido bien.
    Gracias Toñi, espero que se repita.
     

     
    Dos buenas amigas mias, amigas de momentos, de conversación y risas se van a conocer en persona dentro de unos días.
    Abril, Raquel, espero que esa sensación tan agradable la sintáis multiplicada por mil cuando os conozcáis, os lo deseo de corazón, aunque estoy segura de que será así. Un beso muy grande a las dos.
     
    March 27

    Decisiones y esperas

    Me gusta el sonido del roce de la plumilla deslizándose en el papel y ver la tinta cambiar de color al secarse. Convierto en un ritual la limpieza de mis plumas, suavemente desmontarlas, limpiarlas, volver a montarlas y guardarlas en su caja.Tengo incluso una de ave, de ésas que se utilizan con tintero, preciosa. 
    Sentarme a la mesa, coger papel y escoger la que más me apetece para escribir en ese momento me da una sensación gratificante de opción, de poder escoger por placer sin que ello perjudique a nadie ni vaya a cambiar el sentido de mi vida o el transcurso de una historia, de cualquier historia.
    Bueno, realmente convierto en un ritual cualquier cosa que me gusta hacer por ejemplo, mis relojes, ponerlos en hora, apartar los que necesitan pila para llevarlos al relojero, escoger el que me apetece para los próximos días. O cuidar las plantas, observarlas para descubrir alguna enfermedad, recortar sus hojas marchitas, oler sus flores y todo ello disfrutándolo, dedicándoles toda mi atención. Disfrutar de esas pequeñas cosas me relaja, me impide pensar, cosa que últimamente necesito imperiosamente.
    He aprendido a tomar decisiones, incluso dolorosas o frustrantes, y las asumo pero lo que me destroza es el tiempo que transcurre entre haber tomado una decisión y solucionarlo todo para poder llevarla a cabo, la inactividad que ello conlleva, esa sensación corrosiva de inmovilidad asfixiante que me envenena de dudas y destruye la poca seguridad que tengo.
    Me asusta la incertidumbre de mi futuro inmediato, pero me molesta más esta insidiosa espera royendo mi estima, carcomiendo los cimientos de una endeble y ficticia fuerza. Esa sensación de estar perdiendo el tiempo, de que éste no transcurre o que transcurre en negativo, que mientras esto no se acabe, nada podré solucionar y eso me perturba.
    March 20

    Mi playa

    Me he criado muy cerquita de la playa y creo que nací con el mar tatuado 
    en mi alma. Mis primeros pasos están marcados en su fina y blanca arena
    y aunque alguna ola borró mis huellas, su huella en mí ha quedado grabada 
    para siempre. En mi mente sigo viendo la resaca de los días de tempestad
    y ese verde imposible que consigue el mar enfurecido, el reflejo cegador del agua en los días de sol rabioso, las fosforescencias que la luz de la luna inventa en la espuma de las olas cuando besan la arena y el sonido cuando se retiran agotadas de su largo viaje.
    Aquellos paseos por la playa solitaria, tan íntima, tan privada, tan mía, dejándome empapar por la serena lluvia amiga y cómplice, crearon mis primeras sensaciones de libertad, fueron los cimientos de este mi mundo, a veces sereno, a veces melancólico y a veces convulsionado igual que ese mar que me acompaña desde niña.
    El olor de la brisa impregnada de sal, los castillos de arena, mis primeras brazadas intentando mantenerme a flote, salir a pescar con mi padre en la chalana que él bautizó con el mismo nombre con el que me había bautizado  unos poquitos años antes, la infructuosa búsqueda de encontrar una botella con mensaje, los primeros juegos sensuales con la pandilla, las noches de San Juan, las pequeñas fiestas del fin de semana, aprender, comprender y valorar la importancia y la necesidad de la amistad, mis primeros flirteos, aquella maravillosa noche de verano en la que la tormenta actuaba de hermosa banda sonora y efectos visuales increíbles acompañándonos en nuestro....(bueno, lo que sigue nunca formará parte de ninguna entrada), forman parte de esas vivencias que han esculpido mi ser, formado mi carácter y escrito la pequeña y sencilla historia de mi vida.
    March 16

    Insomnio

    Hoy he tenido una noche perfecta, pero perfecta para olvidar. Una de esas noches en las que deseo que el despertador suene ya para que se me quite la sensación de que estoy haciendo el imbécil intentando cerrar unos ojos a los que no les da la gana de mantener esa posición. Una de esas noches en las que el sueño ha decidido tomarse una jornada para asuntos propios. En la que me levanto no sé cuantas veces recordando las recomendaciones de la abuela sobre los beneficios de la leche para estas ocasiones y acabo con la sensación de ser un huevo Kinder por mi alto contenido lácteo.

    En noches así mi mente le cubre la sustitución al sueño y me permite hacer un resumen del día, contar ovejas, recordar esa conversación tan agradable que tuve contigo, contar ovejas, pensar en 150 temas para escribir la siguiente entrada, contar ovejas, recordar cosas que prefiero olvidar, contar ovejas, fumarme un pitillo, dos, tres, contar ovejas....
    Una de las cosas en las que pensé es en lo que siempre nos lamentamos de lo mal que nos tratan los demás, lo poco que nos aprecian, lo mal que se portan cuando los necesitamos, lo solitos que nos encontramos y la poca sensibilidad que demuestran con nuestro dolor porque nuestro dolor siempre es el más grande del mundo.
    Pienso que no siempre somos justos, no siempre nos ponemos en la piel de los demás y, si nos fallan por lo que sea, no nos acordamos de la cantidad de veces que nos han apoyado o dado consuelo, nos acordamos de la vez, quizás la única que nos han fallado y, lo que es peor, ya no se lo perdonamos, llegando a perder algo tan escaso y precioso como una amistad. No pensamos que la otra persona puede no haberse dado cuenta o que también puede estar mal o sencillamente no sabe o no puede darnos esa ayuda que necesitamos.
    Llegada a este punto hasta me aburrí a mi misma y me quedé dormida, quizás otra noche insomne en vez de ponerme a pensar me ponga a contar ovejas porque no me acuerdo si lo intenté.
    March 15

    Me sientas bien.

    Yo, como ser independiente que soy (aunque no tengo muy claro la exactitud de esa afirmación) tengo mis limitaciones personales y afectivas. Hay dos cosas que los seres humanos no podemos hacer: darnos a nosotros mismos un beso en la frente en señal de apoyo y cariño, ni lamernos nuestro codo, aunque en este caso no tengo ni idea de la aplicación de hacer semejante cosa.
    (¿Pero queréis dejar de intentar lameros el codo y seguir leyendo?).
    Otra cosa que me cuesta horrores es sincerarme, mostrarme a los demás como soy y, sobre todo, como me siento. Una de las motivaciones de este blog era demostrarme a mi misma que podría hacerlo, que podría decir como me siento y creo que hay momentos en los que lo he conseguido, aunque reconozco que no siempre es así. Los que me seguís sabéis de mis silencios, estas introversiones suelen ser síntoma de que algo no va bien o, por lo menos, yo siento que no va bien.
    Siempre me costó expresar mis sentimientos, no digo frases como: te quiero, a la ligera, (bueno, en realidad ni a la ligera ni a la profunda, me cuesta mucho decirlo), trato de que las personas que me rodean estén a gusto, pero se me impone horrores decirles lo bien que me sientan ellas a mí (rarita, ¿no?). Llevo una temporada auto disciplinándome en un ejercicio que a la mayoría de vosotros os parecerá sencillo de realizar pero que para mí es muy costoso: cuando encuentro a alguien que me cae bien, alguien con quien conecto, me obligo a decirle:
    - Me sientas bien.
    Y aún así, no siempre lo consigo pero me prometo seguir intentándolo.
     
    March 11

    ¿Estoy soñando?

    Me levanto, me preparo un café, me asomo a la ventana y veo a un montón de gente, algunos son amigos, a otros no los conozco.
    Salgo a la calle y me reuno con ellos, despacio, tomándome todo el tiempo del mundo, hablo, percibo como se sienten, noto su calor, su tristeza o sus miedos, me transmiten afecto, cariño, me confían sus esperanzas, sus angustias, sus deseos, sus pensamientos, sus dudas, puedo contarles sin sentir vergüenza ni sentirme débil lo que siento y como lo siento o no contarles nada porque también saben entender mis silencios, saben interpretarlos como yo los suyos.
    Podemos disfrutar todos de todos, no existe el compromiso ni la obligación, podemos mostrarnos como somos o no, porque no es el lugar ni el momento para hacer nada que no queramos hacer. Estamos porque queremos estar, nadie obliga a nadie. Hablamos cuando queremos y con quien queremos.
    Veo la belleza en sus ojos, el calor de sus palabras, la sonrisa en su rostro, escucho el eco del latido de sus corazones y me gusta, no hay nada que les obligue a ello, pero están aquí.
     
    ¿Estaré aún durmiendo?, ¿será un sueño? no, sencillamente he encendido mi ordenador, y yo también paso a formar parte de esta gran reunión, también estoy aquí. 
    March 09

    Me gusta conducir

    Siempre me ha gustado conducir, subir al coche y andar sin rumbo, ir por carreteras no transitadas o pistas de tierra sin saber a donde me llevarían, sin saber en donde saldría. Tengo que reconocer el valor de los amigos que se dejaban embarcar en tales andanzas, pues en más de una ocasión me he metido en un aprieto para dar la vuelta porque literalmente había llegado al final, el camino terminaba en un gallinero, o en la puerta de alguna casa. Me acuerdo en una ocasión que el paisano nos recibió con la escopeta en la mano, detalle que no nos hizo ni pizca de gracia en el momento, aunque después nos hayamos marcado algunas risas recordándolo.
    Después de estos días de inactividad cerebral total y voluntaria (o eso creo, lo de voluntaria, digo), intentando pasar desapercibida y sin molestar demasiado, pues en estos momentos no soy una grata compañía para nadie, me han venido estos recuerdos, quizás porque eche de menos la seguridad de que iba a llegar a algún sitio aunque no supiera a cual porque el destino no importaba, quizás porque necesite sentir otra vez la tranquilidad que me inspira un bosque en plena noche o, sencillamente, necesito dar una escapada y relajarme.
    Es extraño, nunca asocio canciones a las diversas situaciones de mi vida, quizás porque siempre escuché música muy diferente y en todo momento, pero ahora, al ir de recuerdo en recuerdo, he llegado a un concierto al que fui en plena adolescencia, época de ebullición sanguínea y mental, y en mi cabeza suena esta canción de Silvio Rodríguez:

    Ojalá

    Silvio Rodríguez

    Ojalá que las hojas no te toque el cuerpo cuando caigan
    para que no las puedas convertir en cristal.
    Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baja por tu cuerpo.
    Ojalá que la luna pueda salir sin ti.
    Ojalá que la tierra no te bese los pasos.

    Ojalá se te acabé la mirada constante,
    la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
    Ojalá pase algo que te borre de pronto:
    una luz cegadora, un disparo de nieve.
    Ojalá por lo menos que me lleve la muerte,
    para no verte tanto, para no verte siempre
    en todos los segundos, en todas las visiones:
    ojalá que no pueda tocarte ni en canciones

    Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan en mi espalda.
    Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.
    Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado.
    Ojalá que el deseo se vaya tras de ti,
    a tu viejo gobierno de difuntos y flores.

     

    O quizás solamente estoy influenciada por dos entradas recientes de dos amigas:

    Siloam y Abril (Gracias a las dos, de vez en cuando es bueno subir al trastero).

    Quizás sólo es eso.

    March 06

    Sonríe, mañana puede ser peor

    Hace unos meses escribí una entrada: "Ciclos y decisiones" .
    Pues ahora la fase de espera está llegando a su fin. La decisión tomada en aquellos días me está pidiendo cuentas, y yo, debo dárselas. 
    Estos días ando un poco perdida en la oscuridad de mi ombligo, necesito distancia y no hablar demasiado para no distraerme de mi cometido que es reclutar fuerzas y tratar de acorazarme lo mejor posible para lo que me queda, que sé por adelantado que no va a ser fácil.
    Mi vida en estos momentos se me escurre entre los dedos, y por mucho que juegue con mis manos tratando de que no se pierda su contenido, sé que mucha de su sustancia se va a perder en la nada. Muchos logros serán destruidos, y otros quedarán tan dañados que casi nada se podrá recuperar, y, lo que más me duele es que en el fondo sé que eso no tiene la mayor importancia.
    Seguiré viviendo, lucharé para que todo vuelva a una realidad que me satisfaga, pero una parte de este pasado se desmoronará y una parte de mi yo personal se desfigurará sin remedio, pero tampoco eso tendrá la menor importancia.
    Seguiré aplicándome eso de: Sonríe, mañana puede ser peor. Una actitud como otra cualquiera, aunque a veces la sonrisa me salga forzada porque la realidad se encarga de sacudirnos enérgicamente  para que recuperemos la consciencia.
    Mañana será otro día, o, por lo menos, eso espero y también espero que no sea peor.
    February 27

    Hoy es uno de esos días...

    Hoy es uno de esos días en los que necesitaría estar rodeada de una multitud que me aturdiera, que me impidiera escuchar mis pensamientos, y donde nadie esperara escuchar mi voz.
    Hoy es uno de esos días en los que nada está claro, nada es fácil, nada es agradable, en los que quisiera estar lejos, aunque no sé el lugar, donde callar duele, pero hablar aún duele más, en los que confundo el puedo con el quiero y el quiero con el debo. 
    Hoy es uno de esos días en los que la lágrima se oculta tras la ventana de la sonrisa, a la responsabilidad le gusta decir que no pasa nada y a la curiosidad le encantaría vestirse de desidia.
    Hoy es uno de esos días en los que me gustaría no ser o, por lo menos, no tener que ejercer.
    Hoy es un día perfecto para echarme a andar y perderme entre la niebla.
     
     
     
    February 25

    La dulzura del sueño

    No soy una ilusa, me gusta la vida real, me encanta mi vida y vivirla, me encanta la tuya y verte vivirla, me fascina estar rodeada de vidas y realidades, porque son el alimento de mis ensoñaciones.
    Me gusta dejarme ir en una nube difusa, divagar sin concentrarme en nada determinado, perderme en los recovecos de mi pensamiento poco profundo, esperar a que el sueño me alcance y soñar que puede pasar cualquier cosa que me apetezca que suceda.
    Este divagar a veces me conduce a oscuros terrenos pantanosos, pero en otras ocasiones me permite descubrir hermosos parajes llenos de luz e ilusión, donde cada uno de nosotros podemos ser lo que nos apetezca sin dejar de ser nosotros mismos, puedo parar a descansar y disfrutar de lo que me rodea sin dar explicaciones, sin extorsiones emocionales, sin sentirme obligada a nada ni por nadie, puedo caminar entre la multitud sin estar a la defensiva, puedo culminar cualquier sueño que mi imaginación pueda crear sin sentirme atada ni esclavizada, o sea, puedo ser lo que me apetece ser, sin tapujos.
    Esto me ocurre también cuando visito vuestros espacios personales, entro libre y salgo libre, pero un poco más sabia, más enriquecida, más satisfecha. Pienso en que habéis depositado un pedacito de vosotros para que yo lo recoja y me ayude a crecer, habéis decidido, de manera libre entregarme ese trocito, y yo de manera totalmente libre puedo recogerlo o no, da igual lo que decida, porque lo realmente importante es que habéis decidido compartirlo.
    Me gustaría que este sueño dure mucho tiempo, pero puede que no, da igual, 
    porque el resultado es el mismo: me habéis alegrado el día.
     
     
    February 24

    El sol más esperado

    Hoy los recuerdos vuelven a abordarme como sombras sin que la luz que trato de mantener encendida logre disiparlas. Espero que el sol más esperado no tarde demasiado en despertar porque mi serenidad disminuye a medida que crecen las sombras que me acechan y mantener la luz encendida cada vez me cuesta más.
    Procuro escuchar a la vida cuando me narra situaciones por las que ya he pasado, porque realmente hay pocas cosas nuevas bajo ese sol al que espero con anhelo, y de su boca oigo palabras de esperanza que me suenan familiares y a las que me agarro con las pocas fuerzas que me van quedando.
    Pero ese recuerdo, su recuerdo, sigue tan vivo, tan clavado en mi alma que hace imposible que la herida cicatrice. Supongo que todo es cuestión de tiempo, como todo en esta vida, porque poco a poco su ausencia me invade y se hace triste sustituta de su presencia. Nunca olvidaré su risa, porque aún la escucho en determinadas situaciones, ni su voz pronunciando el nombre por el que, ella y solo ella, me llamaba, algunos de mis recuerdos están creados a partir de sus recuerdos contados y ella es la estrella en muchos de ellos.
    ¿Cómo dejar marchar a alguien que te ha dado tanta riqueza, que ha esculpido tus formas, que ha trazado tus rasgos, que te lo ha dado todo?.
    Yo creo que no se puede, el tiempo, como siempre, me dará o me quitará la razón, aunque eso en este caso es lo menos importante.
    February 23

    El daño del silencio

    Ante la palabra tengo la palabra como arma, ¿qué arma tengo ante el silencio?. Un silencio puede herir más que una palabra ofensiva, la palabra se refuta, ¿qué argumento puedo utilizar contra el silencio?. 
    Y pienso en las veces que habré dañado, ofendido o defraudado con mi silencio, que no he dado alternativas, cuantos se habrán sentido abofeteados por mi inacción y que no han podido responderme como quisieran.
    Ante la presencia ofensiva tengo mi presencia ¿qué arma tengo ante la mirada soslayada?.
    Una mirada huidiza puede lastimar más que una amenaza, ante la amenaza hay defensa ¿cómo defenderse de una mirada que me rehuye?
    Y pienso en las veces que habré escamoteado mi mirada, lastimando, dejando sin defensa posible.
    Puedo y puedes huir, puedo y puedes callar, puedo y puedes retar al silencio y a la mirada, pero... ¿qué más da lo que hagamos? ya todo se ha convertido en humo. 
     
    February 20

    Personas oportunas

    La vida, en su sabio transcurrir, nos cruza, a veces, con una persona que, sin ninguna explicación lógica, se convierte en mágica, que lo es no porque dé etéreas volteretas en el aire, ni porque saque conejos de la chistera y palomas de un pañuelo, no, es mágica porque aparece de repente en el momento preciso. Casi no la conocemos, casi ni nos conoce pero dice o calla lo justo para que nuestra pétrea y elaborada defensa caiga rota en mil pedazos, nuestra lengua se convierta en una cascada de palabras cautivas y nuestros más arcanos y recónditos sentimientos salgan en una catarsis liberalizadora. Sin darnos cuenta se convierte en el catalizador que, con solo estar presente, origina una reacción que nos descarga el alma del peso del silencio pactado con nosotros mismos. Nuestra necesidad de hablar, negada un y mil veces, se rebela y amotina sin que podamos hacer nada para evitarlo.
    Cuando todo termina, nos sentimos extraños, pues le hemos contado a un desconocido lo que casi no nos atrevemos a contarnos a nosotros mismos, su presencia nos perturba porque no entendemos nada, e, inmediatamente pasamos a reanalizar nuestros sentimientos, hacemos un repaso y vemos que todo está bien, que todo está en su sitio, no hay de que preocuparse, nos damos cuenta de que, nada más y nada menos, hemos conocido a un amigo. 
    February 16

    Ricas sensaciones

    He estado releyendo las entradas, y me parece un misterio misterioso haberlas escrito o haber llegado hasta aquí, no sé cual de las dos cosas me sorprende más.
    Las hay muy entrañables para mí, las hay tristes, las hay simpáticas o, por lo menos con pretensión de serlo, hay algunas que reflejan tanto, tanto mis sentimientos o sensaciones que me asusta un poco verlas plasmadas, pero todas están escritas desde lo más íntimo y personal.
    Sigo de acuerdo con la reflexión de aquella primera entrada y con más suerte de la que esperaba, pues ya ha valido la pena en más de un caso.
    Me acuerdo la primera vez que recibí un comentario, me hizo tanta ilusión que las babas casi me ahogaban, eran de dos personas que sé que me aprecian, igual que yo a ellas, un montón; ni ellas saben lo que significó para mí aquéllo (gracias, Piky, gracias Merce). O cuando vi por primera vez mi enlace en otro blog (gracias, Siloam), ahí casi se me sale el corazón por la boca porque no me lo esperaba ni de lejos, pues hasta ese momento me parecía que nadie lejano a mí iba a leer el blog, eso me asustó y mucho, (hasta ese momento sólo había comentado las entradas con mi querida Sonia, mi amiga, mi asesora y crítica personal, pero siempre pensé que su cariño hacia mí la subjetivizaba demasiado, un beso, preciosa), pero también me llenó de orgullo, pues era una persona muy especial la que me había enlazado.
    Otro comentario que jamás olvidaré fue uno que me ofrecía empleo. (No me acuerdo de lo que iba la entrada, pero debió ser que no le gustó y me ofreció 
    trabajo para que así cambiara de ocupación, me imagino).
    Conocer a Garco (un beso fuerte, amiga), Mukka, X-terna, (mis primeras fans, jajaja), Tito-prot, Utopía (que ha abandonado el mundo de los blogs, espero que de momento), Brisa (impresionante), El chele, Julio, MarkCarsito (y sus "apropiados para la ocasión" y divertidos nicks), Androide (me sigue gustando pronunciar su nick), Raquel, Abril, Loli y Noelia (niñas, espero que la amistad se consolide y sea para largo) ha sido una de las mejores cosas que me ha pasado pues me han enseñado, me siguen enseñando muchas cosas y espero seguir aprendiendo y creciendo interiormente (porque el metro setenta de altura que tengo supongo que ya no variará, y menos para arriba).
    No hace mucho tiempo de aquéllo pero ha sido, está siendo una etapa de mi vida muy rica en sensaciones. Gracias a todos por esas buenas vibraciones.
    February 10

    Sensaciones interiores

    Las sensaciones nos impregnan los sentidos haciéndonos perder objetividad,  incluso la subjetividad se tambalea, nos cambian el sentido de la orientación condenándonos a vagar sin un rumbo definido, pudiéndonos conducir en la más absurdas de las direcciones. Sobretodo esas sensaciones que nos nacen dentro, envolviéndolo todo en confusión. No hay chispa externa que motive la explosión o por lo menos no hemos oído o no hemos querido oír la detonación, pero en la intimidad de nuestro ser surgen focos que acaban convirtiéndose en incendio incontrolado. Llegan las asistencias: el razonamiento, la lógica, el abrazo protector de nuestra pareja, la palabra balsámica de nuestros amigos,...el fuego se va mitigando, al final, quedan los rescoldos y un paisaje arrasado.
    Sensaciones internas, provocadoras, insidiosas, engendradas por nuestros miedos, nuestros desvaríos, nuestros celos, nuestras manías, tratamos de racionalizarlas, de asentarlas para poder asimilarlas y convivir con ellas, pero siempre acabamos haciéndonos la misma pregunta: ¿Hasta cuando estarán adormecidas?.
    Siempre pensé que con los años, el tiempo y la experiencia llegaría el momento en que podría dominar esas sensaciones, pero a la conclusión que voy llegando es que tienen un código de conducta propio, puedo asumir el hecho de que están ahí, pero también tengo que asumir que son independientes aunque forman un lote inseparable con las otras sensaciones, esas otras que nos regala la vida y nos traen retazos de alegría y felicidad.
    February 08

    El Jardín del Edén

    Ya he expresado mi pavor cuando leo la prensa, pero hoy me sorprendió una noticia destacada que no hablaba de la idiotez de los políticos, ni de las múltiples guerras interminables, ni de viñetas sobre un profeta, ni de los excesos de los pseudo-defensores de ese profeta, ni de los terroríficos relatos de asesinatos, maltratos,...hablaba del hallazgo del "jardín del Edén", una selva virgen (hasta ahora, claro) en una isla de Papúa, en Indonesia, donde unos naturalistas han encontrado no sé cuantas (en esto no se ponen de acuerdo las distintas fuentes que he leído) especies de animales y plantas desconocidos o que se creían ya extinguidos. La noticia me ha encantado.
    Esperemos que no haya petróleo ni diamantes en la zona para que el sentido común consiga preservar un paraíso como éste. 
    Me imagino llegando a un sitio donde no hay ningún ser humano (aunque hay algunos sueltos por ahí que más vale no tener cerca), caminar sin saber que animales puedo encontrarme,...el corazón me saldría por la boca, seguro, pues reconozco mi total terror a encontrarme en semejante situación, aunque me pongo en el papel de una naturalista, explorar sabiendo que me encuentro en un sitio maravilloso, donde no hay huella del hombre por ninguna parte, que es el primer ser humano que pisa esa tierra y que se encuentra con animales y plantas que no han sido vistos por ojos humanos, me parecería totalmente maravilloso pues al tío no se le ocurre otra cosa que ponerle a uno de ellos: zagloso de Bruijn. ¿Pero que le ha hecho el pobre bicho para que le llame así?.
     
    February 07

    Respiro

     Hay momentos en los que necesito coger distancia, quedarme un poco rezagada para poder apreciar en la lejanía como evoluciona mi vida. Repasar desde otra mirada los acontecimientos, pararme y observar desde atrás como avanza todo lo demás, intentando quedarme muy quieta para no verme abocada a ser arrastrada.
    Tomarme un respiro, descansar...estar ausente.
    Permanecer en esa ausencia el tiempo necesario para respirar hondo, para dejar que esas heridas reabiertas cicatricen de nuevo, curar las que han surgido,
    reconstruir la sonrisa sincera, reunir fuerzas y seguir por el camino que me ha tocado y que me encanta vivir.
    Recuperarse lleva su tiempo, y cada vez me cuesta menos dedicarme ese tiempo, creo que lo merezco aunque suene egoísta o egocéntrico.
    January 25

    Canas

    Hay personas a las que le horrorizan las canas, a mí, como bicho raro que soy, me gustan. Cada vez que me veo en el espejo y las veo ahí, tan blancas y rebeldes ellas, me recuerdan mis batallas libradas con la vida. Son como un testimonio de mi evolución, cada una de ellas representa un paso más hacia la madurez, pasos dolorosos, otros duros, pero que han ayudado a consolidar lo que soy y como soy con todo lo que eso conlleva, son como una manera de retar a esos malos momentos de la vida diciéndole: aquí sigo, a pesar de todo, a pesar de vosotros, aquí sigo.
    Estos días estoy reviviendo el momento del nacimiento de algunas de ellas, tristes e inevitables recuerdos, pero también me recuerdan que he pasado por trances difíciles y que he salido adelante, con alguna que otra cana más, pero que lo he conseguido.
    Pasé por la etapa de teñirlas, más por hacer callar a mi madre (ella era muy coqueta) y a mi hermana (digna hija de su madre) que por propio
    convencimiento, pero como ha pasado siempre, acabé siguiendo mi preferencia de lucirlas. Llegué a sentir como si al teñirlas traicionara a mi pasado.
    Espero seguir viéndolas crecer y aumentar hasta que cubran totalmente mi cabeza, será señal de que consigo salir airosa de mis peleas con la vida.
     
     
    January 19

    Miedo

    Con un sobresalto pasó la página. Aquellas imágenes quedaron grabadas en su mente, lo que había leído se había vuelto totalmente visual, había sido capaz de ver las palabras, de materializar fotograma a fotograma lo que describían con todo lujo de detalles. La narración era tan explícita, tan clara, tan sumamente detallista que no era capaz de olvidar nada de lo que había leído.
    Sintió miedo. Un miedo real, físico. Miró a su alrededor intentando descubrir algún rostro sospechoso... todo parecía normal. Pero sabía que detrás de aquellas miradas indiferentes había monstruos torturadores, asesinos de niños, pederastas, asaltantes violentos,...violadores gratuitos de la vida ajena.
    Su corazón palpitaba loco; el temor ejercía de acelerador, aspiró profundamente dejando salir despacio el aire de sus pulmones en un intento de calmar los latidos. Volvió a tomar aire, y se levantó intentando pasar desapercibida, salió a la calle, pero aquéllo tampoco sirvió de mucho, el miedo seguía acechándola. Caminó espiando cada movimiento, cada sombra, cada ruido, inconscientemente estaba acelerando sus pasos, casi estaba corriendo. Abrió el portal, de repente no pudo evitar un grito de pánico cuando, al intentar cerrar la puerta, aquel hombre se lo impidió:
    -Buenas tardes. Le dijo apenas sin mirarla.
    Ella intentó recobrarse de la impresión, no le conocía, y eso no le ayudó mucho a sobreponerse.
    Él se dirigió al ascensor y le preguntó:
    -¿Sube?.
    -No, gracias. Le contestó ella.
    Subió por las escaleras con recelo, estaba pendiente del ruido del ascensor, pues temía encontrárselo. Nunca subir dos pisos se le hizo tan largo, llegó a la puerta de su casa, entró y cerró con llave poniendo la cadena de seguridad.
    Encendió las luces, y con los ojos alerta, fue recorriendo toda la casa buscando algún  indicio de peligro.
    Esto no puede volver a suceder, pensó.
    Se prometió muy en firme no volver a leer el periódico.
     
    FIN
     
    Cada vez que leo la prensa o veo las noticias me pasa una cosa parecida a lo que le sucede a la protagonista de esta entrada.
    Asesinatos, robos con violencia, atracos, guerras,... violencia pura y dura en todas sus formas posibles, hasta la saciedad, o hasta la total indiferencia, porque eso es lo que se va a conseguir, que llegue ese momento en que, por cotidiano, no nos afecte ese tipo de noticia y que, por hastío, no nos inmutemos ante las cosas realmente atroces que se oyen y se leen, o simplemente nos inyectemos en vena una buena dosis de esa indiferencia para no resultar dañados.
    Después de las noticias de violencia generalizada y en muchos casos sin sentido, hoy mi capacidad de asombro ha vuelto a ser superada (además de por otras noticias, claro): Dos individuos se ¿divertían? en las calles de Barcelona, parando el coche, bajándose y, mientras uno grababa con el móvil, el otro se dedicaba a dar puñetazos y bofetadas a la voz de: "Sonríe, Willy" a algunos incautos que el único error que cometieron fue el de cruzarse con este par de ..., no se me ocurre ningún calificativo para definirlos sin faltar a la buena educación.
    Espero que suceda algo que remedie lo que está pasando, aunque, si soy sincera, no le veo mucha solución a todo esto.